¿Qué es el interés compuesto?
El interés compuesto es el que se calcula sobre el capital inicial más los intereses ya acumulados. Cada periodo, los intereses se suman al capital y empiezan a generar nuevos intereses. Por eso el crecimiento es exponencial: al principio parece lento, pero con los años se acelera. Albert Einstein se atribuye la frase de que es la octava maravilla del mundo, aunque lo importante es que funciona a tu favor cuando ahorras y en tu contra cuando te endeudas.
Fórmula
- Sin aportaciones: Capital final = C × (1 + r/n)^(n × t), donde r es la tasa anual, n las capitalizaciones por año y t los años.
- Con aportaciones: la calculadora suma el aporte al final de cada mes y aplica la tasa equivalente mensual.
Ejemplo: 1.000 al 5 % anual durante 10 años dan 1.000 × 1,05^10 = 1.628,89. Los intereses son 628,89.
Cómo sacarle partido
Los tres factores que más pesan son el tiempo, la constancia en las aportaciones y la tasa. Empezar diez años antes suele valer más que aportar el doble después. Recuerda que una rentabilidad estimada no está garantizada, que la inflación reduce el poder adquisitivo y que los impuestos y comisiones restan rendimiento. Usa una tasa prudente para tus proyecciones.
Interés simple frente a compuesto
En el interés simple los intereses se calculan siempre sobre el capital inicial. Con 1.000 al 5 % durante 10 años solo obtendrías 500 de intereses, frente a los 628,89 del compuesto.