Cómo se calcula la cuota de una hipoteca
Las hipotecas más comunes usan el sistema de amortización francés, con una cuota mensual constante. La parte de intereses es mayor al comienzo y va disminuyendo a medida que amortizas capital. La fórmula es: cuota = capital × i ÷ (1 − (1 + i)^−n), donde i es el interés mensual (anual ÷ 12) y n el número total de cuotas.
Ejemplo práctico
- Vivienda de 200.000 € con 20 % de entrada: el banco financia 160.000 €.
- Interés del 3 % anual a 25 años (300 cuotas): cuota de 758,74 € al mes.
- Total devuelto: 227.621 €, de los cuales 67.621 € son intereses.
- Dinero inicial: 40.000 € de entrada más unos 20.000 € de gastos (10 %), en total 60.000 €.
Factores que cambian tu cuota
El plazo es clave: alargarlo reduce la cuota pero aumenta mucho los intereses. El tipo de interés puede ser fijo o variable; en variable, la cuota se revisa periódicamente con el Euríbor. Y la entrada influye en la tasa que te ofrecerá el banco: a mayor aportación, menor riesgo y mejores condiciones.
Costes que no debes olvidar
Además del impuesto de transmisiones o IVA y AJD, cuenta con notaría, registro, tasación, gestoría y, en su caso, seguros vinculados. Los bancos suelen recomendar que la cuota no supere el 30–35 % de los ingresos netos del hogar. Esta calculadora sirve también para créditos hipotecarios en otros países: cambia la moneda mentalmente y ajusta la tasa y el plazo.